sábado, 1 de noviembre de 2014

Asma bronquial y homeopatía

El asma es una enfermedad del aparato respiratorio, específicamente de los bronquios y bronquiolos, en la cual se verifica el cierre o estrechamiento de los mismos y se manifiesta como fatiga o esfuerzo al respirar. Este esfuerzo respiratorio da síntomas de diverso grado, puede acompañarse de tos, silbidos bronquiales, sed de oxígeno y en casos graves hasta llegar a la depresión de la conciencia, coma y muerte.

Sabemos que existen formas juveniles, relacionadas con cuadros alérgicos, y formas de adultos que se presentan por lo general más allá de los cincuenta años.

Diversos elementos influyen en sus causas: irritantes del aire respirado, polvo, polen, sustancias químicas, anestesias, tabaco, virus. Los cuadros alérgicos se dan cuando una persona es sensible a una determinada sustancia, al retomar contacto con la misma, se produce una respuesta inflamatoria en sus bronquios que se traduce clínicamente en asma. Existen también factores psíquicos que pueden determinarla y condicionarla y provocan la aparición de las crisis. También existen factores heredo-familiares.

Los síntomas más frecuentes son:
  • Tos
  • Silbidos en el pecho
  • Secreciones (flemas)
  • Disnea o fatiga (sensación de esfuerzo respiratorio)
Suele cursar en crisis, durando esta inflamación unos días y cediendo, o bien cursar con inflamación permanente o continua con agudizaciones ocasionales más intensas. De forma atípica, puede existir exclusivamente tos persistente, opresión torácica sin otros síntomas acompañantes, o bien estar oculto como bronquitis de repetición en niños. En todas las formas es característico el predominio nocturno de los síntomas.

El origen del asma bronquial es la inflamación producida en origen por la alergia a productos conocidos o desconocidos. 
Sobre esta inflamación actúan otros mecanismos de empeoramiento:
  • Infecciones
  • Olores fuertes
  • Cambios bruscos de temperatura
  • Esfuerzo
  • Estrés, nerviosismo
  • Alteraciones de la digestión, reflujo gastro-esofágico
  • Otros

La evolución esperada es hacia la curación en un gran porcentaje de los pacientes. En la infancia, antes de los 4 años un 11% de los niños tiene asma, y sólo un 4 % persiste con asma después de los 18 años. Por ello más de la mitad de los niños con asma dejan de padecer esta enfermedad después de la pubertad.

Los factores de riesgo para mantenerse con asma son:
  • Comienzo del asma antes de los 2 años
  • Madre con asma
  • Pruebas de alergia positivas.
  • Alteración de función ventilatoria pulmonar persistente


CLASIFICACIÓN SEGÚN SUS CAUSAS

Desde que Rackemann introdujo en 1918 los términos de asma extrínseco y asma intrínseco, éstos se han venido utilizando de forma tradicional, pese a todas las limitaciones de esta clasificación.
  • El Asma extrínseco incluye a aquellos pacientes en los que puede demostrarse una reacción antígeno-anticuerpo como desencadenante del proceso.
  • El Asma intrínseco es un término más amplio y se aplica a un grupo heterogéneo de pacientes con la característica común de que no es posible detectar un antígeno concreto como causa precipitante. El asma intrínseco tiene además una serie de características propias que lo diferencian del extrínseco: Suele comenzar en la vida adulta, en muchos casos se asocia con pólipos nasales, sinusitis maxilar, y/o malos efectos de las aspirinas y otros antiinflamatorios no esteroideos.
  • Asma inducido por ejercicio. Es un fenómeno que puede ocurrir de forma aislada o en asociación con cualquier tipo de asma. Muchos pacientes experimentan obstrucción de las vías aéreas de 5 a 20 minutos después de completar el ejercicio o en el curso del mismo, por un mecanismo que parece incluir el enfriamiento, la sequedad relativa de la vía aérea secundarios al aumento de la ventilación y la perdida de calor de la vía aérea.
  • Asma ocupacional. Es producido por la inhalación de humos industriales, polvos y emanaciones que se encuentran en el lugar de trabajo. Se han descrito cuatro patrones de respuesta en el asma ocupacional: Inmediata exclusiva, tardía exclusiva, dual, y nocturna recurrente durante varios días. Estas sustancias serían los sulfuros y los nitratos.

CLASIFICACIÓN EN CUANTO A LA EVOLUCIÓN CLÍNICA.
  • Asma intermitente o episódico si la enfermedad cursa con crisis de falta de aire con intervalos normales.
  • Asma crónico o persistente si los síntomas son más o menos permanentes y sostenidos con exacerbaciones periódicas.

En cuanto a la severidad del proceso en cada paciente en particular, asma leve es el que no interfiere con las actividades cotidianas y es de sencillo control farmacológico. Asma moderado es aquel que, en ocasiones, interfiere con las actividades normales, y a veces, requiere terapias más agresivas para su control. Asma grave (severo) es el que interfiere seriamente con las actividades cotidianas, implica un control exhaustivo y politerapia, o cursa con episodios que ponen en peligro la vida (status asmático).
Los últimos consensos internacionales dividen el asma según su severidad en 4 estadios (GINA,1998).
Nivel de asma
Síntomas
Síntomas nocturnos
Estadio 1. Leve intermitente
Menos de  1 por semana
2 veces al mes
Estadio 2. Leve persistente
Más de 1 por semana menos
de 1 por día
Más de 2 veces al mes
Estadio 3. Moderado
Varios episodios en el día
Más de 1 vez por semana
Estadio 4. Severo
Limitación física continua
Frecuente

CLASIFICACIÓN EN CUANTO A LA EDAD.
  • Asma del lactante. La gran mayoría son de origen viral, por los mismos virus que causan las bronquiolitis.
  • Asma de la edad escolar. Afecta sobre todo a varones (de 2:1 a 4:1, según los grupos de edad), y se asocia con alergia a neumoalérgenos en la mayor parte de los casos.
  • Asma de la adolescencia. Se caracteriza por la negación de síntomas y de regímenes terapéuticos, y es el rango de edad con mortalidad más alta.
  • Asma del adulto.


1. Control ambiental

Son las medidas de control sobre la exposición a las causas conocidas como causantes de la enfermedad en cada paciente (ácaros, pólenes, etc...).

2. Medicamentos preventivos

Son los antiinflamatorios:
  • Los Corticoides Inhalados. Constituyen en la actualidad la terapia de primera línea, proporcionando beneficios sintomáticos, pero trayendo un sinnúmero de efectos adversos.
  • Las Cromonas.  El cromoglicato.
  • Los Inhibidores de leucotrienos. Antiinflamatorios específicamente dirigidos contra la síntesis o la acción de los leucotrienos (mediadores lípidos broncoconstrictores y proinflamatorios) en el árbol bronquial. Indicados en el asma leve-moderado que no responde a otros tratamientos.

Todos estos medicamentos se utilizan para mantener la enfermedad sin síntomas. Deben tomarse regularmente. La falta de cumplimiento por el paciente es, actualmente, la mayor causa de fracaso en la curación del asma bronquial.

3. Medicamentos para las agudizaciones

Existe un grupo de medicamentos llamados (Beta-2 miméticos selectivos, por su actuación sobre estos receptores) producen la relajación del músculo bronquial. El método de aplicación ideal es la inhalativa, (puf).

Los anticolinérgicos (Bromuro de Ipratropio) no ofrecen ventajas sobre los beta-2 miméticos y tiene más efectos secundarios por lo que son de escasa utilidad en el asma.

Las teofilinas (aminofilina, teofilina) actúan como broncodilatadores con mecanismo desconocido.

Esteroides. Son medicamentos antiinflamatorios hormonales. Producen por su toma habitual efectos secundarios graves como son retraso del crecimiento, osteoporosis, elevación de azúcar en sangre, inflamación de músculos, adelgazamiento de piel y vasos sanguíneos, etc... Por ello, a pesar de su gran eficacia en el asma, sólo se usan en casos rebeldes a otros tratamientos o en las crisis.

TRATAMIENTO HOMEOPATICO 
Las personas que padecen asma pueden encontrar en la Homeopatía Unicista, un rápido y eficaz alivio a los síntomas de crisis, y a través de su enfoque holístico, una completa cobertura no solo de las consecuencias (asma) sin también de las causas (causalidad). El medicamento que cubre esa totalidad es el medicamento de fondo o de base.

También en Homeopatía podemos usar un gran arsenal terapéutico para mitigar las crisis. Esto se logra a partir de la acción de medicamentos de efecto local o de tropismo.
Solo vamos a mencionar características elementales de algunos:
Metalum Album, Carbo Vegetabilis, Lycopodium, Nux vómica, Sepia, Sulphur, Graphites, Lachesis, Blatta, Drosera, Sumbucus y muchos más.
 Metalum album:
De efectos notables en personas con respiración dificultosa, silbante, tos y expectoración espumosa. No puede estar acostado ni extendido, debiendo al menos sentarse para poder respirar : tampoco puede moverse por falta de aliento. Las vías respiratorias parecen oprimidas, contraídas.
Gran esfuerzo respiratorio con agitación y agotamiento.
Catarro, dolores y ardor en el pecho.
Tos seca, fatigante, sibilante, con sensación como si respirase vapores de azufre.
Tos que empeora acostado, agravada después de medianoche.
Sensación de constricción de vías respiratorias, sofocamiento catarral.
Tiene frío en el pecho. Expectora sangre, con edema de pulmón.
Carbo vegetabilis:
Tos con ardor en el pecho, peor a la noche, al aire libre, después del descanso y de haber hablado.
Tos espasmódica con rostro azulado y expectoración fétida.
Tiene un dolor ardiente del pecho, como un carbón encendido.
Se siente muy débil y fatigado.
Opresión en el pecho con aliento frío.
Su cara está azul, y tiene parálisis pulmonar que lo amenaza; el aliento es  helado y el enfermo pide sin cesar que lo abaniquen.
También es útil en el asma de los ancianos, en los casos desesperados en que el enfermo parece moribundo.
Lycopodium:
Tiene la respiración muy corta y muy acelerada, asmática, con mucho catarro.
Los resfríos se instalan en nariz, pero casi siempre descienden enseguida al pecho con ruidos y fuerte fatiga agravada al caminar rápido; subir una cuesta o por fatiga. Violento esfuerzo respiratorio con aleteo de la nariz por falta de aire.
La cara está muy angustiada; pero si el enfermo está yaciente, la frente arrugada, las narices aletean muy rápido, como fuelle, tos seca sacudida, sin expectoración.
Tos seca agotadora, extremidades frías cuando la cabeza y pecho están calientes, con tos y síntomas pulmonares; reacción débil, no hay tendencia a restablecerse y la historia del caso se remonta a neumonía anterior.
Dolor violento en pecho, particularmente a la derecha.
Nux vómica:
Estornudos con sensación de obstrucción nasal, peor de noche.
Está peor en habitaciones calientes y mejor al aire libre.
Está constipado y muy irritable.
Tos seca, dolorosa con sensación de rascado causada como por comezón en garganta; desgarra con dificultad moco transparente, poco abundante; que se hace graso al aire libre.
Está siempre peor por el frío y por el aire frío inhalado.
Sofocación y esfuerzo respiratorio, a veces después de una gran comida y bebida, lo cual desemboco en cuadro asmático.
Es muy sensible a olores, y no tolera el humo del cigarrillo.
Blatta:
Asma, sobre todo en gente corpulenta, especialmente asociada con bronquitis. Severos ataques de tos con disnea. La disnea está peor de noche y estando acostado y mejor por expectoración. Ataques peor en tiempo lluvioso.
Sofocación inminente por gran acumulación de mucosidades.
Sambucus:
Nariz seca y totalmente obstruida, especialmente en niños, aún en bebés o en recién nacidos; con ruidos en la nariz al esforzarse para respirar; cuando intenta mamar, el bebé debe soltar el pezón porque no puede respirar; el paciente está siempre con la boca abierta. El niño se despierta sobresaltado, como si se ahogara. Congestión nasal, con pesadez en la punta de la nariz.  Secreción nasal espesa y viscosa que se acumula en la nariz. Adormecimiento de la nariz, con prurito en el puente.
Cara cianótica o azul oscuro y abotagada, o pálida y terrosa. Mejillas rojas. Manchas rojas y ardientes en las mejillas y nariz. Sensación de adormecimiento y tensión en las mejillas, como hinchadas.
Laringitis, traqueitis, falso crup, ronquera. El paciente, generalmente un niño, se despierta bruscamente hacia la medianoche o después, con una intensa sofocación o disnea, llanto o gritos, intensa inquietud general y de las manos, con cianosis de la cara y extremidades; no puede espirar el aire ni estar acostado con la cabeza baja, por lo cual se sienta (lo que lo mejora transitoriamente) o salta de la cama; los accesos son frecuentes y siguen hasta las 4 de la madrugada (peor a las 3); con tos, obstrucción nasal y sudores faciales. Asma en niños; duermen con disnea. Tos sofocante a la medianoche con espiración silbante o suspirosa; peor en reposo, en la cama o con la cabeza baja.


La intención de esta guía es la de ilustrar algunos rasgos salientes de los medicamentos mencionados.
Existen muchos más. El criterio de elección es la modalización, es decir, adaptar todas las características de los síntomas presentados de tal manera  de encontrar “el medicamento”. Esto se lleva a cabo a partir de una consulta con el médico homeópata, quién será el encargado de aplicarlo según los principios de la Homeopatía Unicista. De esta manera podrá alcanzarse un equilibrio en el más absoluto, profundo, y completo sentido de la palabra.

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