Es una manera simbólica de explicar los ciclos naturales de la vida. Los antiguos chinos la desarrollaron a través de la observación de la naturaleza.
Con los cinco elementos es posible explicar las relaciones de desarmonía de todos los órganos y tejidos del cuerpo, la enfermedad que puede existir en un órgano o entre varios, la relación que ese órgano tiene con nuestro cuerpo y con el medio ambiente.